Las uñas: estructura y composición



Al igual que el cabello, las uñas contienen una proteína llamada queratina, que es el componente responsable de su dureza. Suelen tener forma convexa y su coloración es de un delicado rosa pálido debido a la red de vasos sanguíneos que corre debajo de ellas.
La placa, semitransparente y normalmente rectangular, consta de varios componentes aunque el principal es la queratina.

La principal función de las uñas consiste en ofrecer protección a las delicadas terminaciones nerviosas, así como proporcionar apoyo para las puntas de los dedos de las manos y los pies.
Como están hechas de células queratinizadas, podemos manipular su textura y su forma sin causar dolor. El agua templada y las sustancias químicas ablandan la estructura de las uñas y las hacen flexibles, mientras que con el agua fría mantiene la misma estructura y una flexibilidad limitada.

La estructura de la uña puede dividirse en tres regiones principales (raíz, cuerpo y borde) o seis partes especificas (raíz, lecho ungueal, placa ungueal, eponiquio o cutícula, perioniquio e hiponiquio).

La matriz de las uñas suele denominarse raíz y se encuentra escondida bajo un pliegue cutáneo, en la base de la uña. Es la única parte que está viva y produce nuevas células. Es aquí que empieza el nacimiento de la uña con su proceso de queratinización. Cualquier golpe o herida en esta zona puede dar lugar a una uña deformada.

La lúnula, la media luna de la uñas, es visible por encima de la matriz y es de color ligeramente blanquecino porque las nuevas células aún no se han queratinizado por completo y se están compactando para fortalecerse.
Cualquier herida en esta zona puede provocar un daño permanente en la uña.

El lecho ungueal es la base del tejido que se halla debajo la placa ungueal, la parte más visible de la uña. La placa es dura y está formada por células muertas compactas.
A medida que la queratina se forma en la matriz de la uña, avanza sobre el lecho ungueal, endureciéndose y convirtiéndose en la uña real. La placa actúa como escudo protector y está compuesta por carbono, oxígeno, nitrógeno, hidrógeno, sulfuro y oligoelementos de calcio, magnesio, manganeso, zinc, hierro y cobre.

La piel que hay justo encima de la placa ungueal recién desarrollada es el eponiquio. Su función es proteger la matriz de las bacterias inavasoras. Durante una manicura, el eponiquio se empuja con cuidado hacia atrás para mostrar la cutícula.
La moda contemporánea insiste en recortar la cutícula pero es esencial no manipularla en exceso porque su su función protectora es vital para mantener el aspecto saludable de las uñas.

Los laterales de una uña están alineados con un pliegue curvado y es allí donde se hunden los bordes laterales que hay el perioniquio.

En cambio, la zona de piel dispuesta en el extremo final del lecho de la uña, entre su borde superior y la piel de la punta del dedo se denomina hiponiquio y proporciona una barrera evitando que bacterias, virus y hongos ataquen el lecho ungueal.

Anatomia básica de las uñas

Anatomía básica de una uña